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TIPO
DE FIBRA Y ÉXITO DEPORTIVO
por
MARCELA VAISBERG
Cuando
pensamos en los músculos, tendemos a considerar a cada uno
de ellos como una sola unidad. Esto es natural porque un músculo
esquelético parece actuar como una unidad independiente,
pero son mucho más complejos que esto.
Al
diseccionar un músculo, primero se cortaría el tejido
conectivo que lo recubre exteriormente, y luego en su interior,
se ubicaría a las fibras musculares, que son las células
musculares individuales. El número de fibras musculares por
cada músculo varía considerablemente dependiendo del
tamaño y de la función de éste.
No
todas las fibras musculares son iguales. Un mismo músculo
esquelético contiene 2 tipos principales de fibras: las fibras
de contracción lenta y las de contracción rápida.
A su vez, las fibras rápidas pueden clasificarse con mayor
detalle.
Los
porcentajes de fibras lentas y rápidas no son los mismos
en todos los músculos del cuerpo. Generalmente los músculos
de las extremidades superiores y de las inferiores de una persona
tienen composiciones de fibras similares.
Las
fibras musculares de contracción lenta tienen una elevada
resistencia aeróbica, son muy eficientes en la producción
de moléculas energéticas (ATP) a partir de la oxidación
de los hidratos de carbono y de las grasas. Producen la energía
necesaria para la contracción y relajación muscular
mientras dura la oxidación, es por ello que se movilizan
con más frecuencia durante las pruebas de resistencia de
baja intensidad, como las carreras de maratón.
Por
otro lado, las fibras de contracción rápida tienen
una relativa mala resistencia aeróbica; están mejor
adaptadas para producir energía a través de una vía
anaeróbica (sin utilización de oxígeno). Generan
considerablemente más fuerza, pero se fatigan fácilmente
debido a su limitada capacidad de resistencia. Por ello, se movilizan
durante pruebas breves de resistencia de alta intensidad. No son
activadas con facilidad por el sistema nervioso, por ello se usan
con poca frecuencia en las actividades de mediana y baja intensidad,
empleándose en las pruebas altamente explosivas, tales como
las carreras de 100 m y las pruebas de natación de 50 m,
por ejemplo.
Las
características de las fibras musculares lentas y rápidas
quedan determinadas en una fase temprana de la vida, vienen determinadas
genéticamente. Los genes que heredamos de nuestros padres
determinan qué neuronas motoras inervan nuestras fibras musculares
individuales. Después de haberse establecido la inervación,
nuestras fibras musculares se diferencian (especializan) según
el tipo de neurona que las estimula.
Una
unidad motora es una sola neurona y las fibras musculares que inerva.
La neurona determina que las fibras sean lentas o rápidas.
En una unidad motora lenta, la neurona inerva una agrupación
de entre 10 y 180 fibras musculares. Por el contrario, una unidad
motora rápida inerva entre 300 y 800 fibras musculares. Una
disposición tal de las unidades motoras significa que, cuando
una sola neurona lenta estimula sus fibras, se contraen muchas menos
fibras musculares que cuando una única neurona rápida
estimula las suyas. En consecuencia, las fibras rápidas alcanzan
su punto máximo de tensión más de prisa y generan
relativamente más fuerza que las fibras lentas. No obstante,
la fuerza de las fibras lentas y rápidas individuales no
es espectacularmente distinta. La diferencia en el desarrollo de
la fuerza entre las unidades motoras rápidas y lentas se
debe al número de fibras musculares por unidad motora, no
a la fuerza generada por cada fibra.
El
conocimiento de la composición y el uso de las fibras musculares
sugiere que los deportistas que tienen un alto porcentaje de fibras
de contracción lenta pueden tener una cierta ventaja en las
pruebas prolongadas de resistencia, mientras que quienes tienen
un predominio de fibras de contracción rápida pueden
estar mejor dotados para las actividades breves y explosivas.
Los
músculos de las extremidades inferiores de los corredores
de fondo, que dependen de su capacidad de resistencia, tienen un
predominio de fibras lentas. En los corredores de fondo, sus músculos
gemelos (ubicados en la cara posterior de la pierna) presentan mas
del 90% de fibras lentas. Los músculos gemelos se componen
principalmente de fibras rápidas en los sprínters,
que dependen de la velocidad y de la fuerza.
La
composición en cuanto a fibras de los músculos de
los corredores de fondo y de los sprínteres es notablemente
distinta. Los campeones mundiales de maratón poseen del 93%
al 99% de fibras lentas en sus músculos gemelos. Los sprínters
de nivel mundial tienen sólo alrededor del 25% de fibras
lentas en este músculo.
No
obstante, puede ser un poco arriesgado pensar que podemos seleccionar
a corredores de fondo y sprínters campeones basándonos
únicamente en el tipo de fibra muscular predominante. Otros
factores, tales como la función cardiovascular y el tamaño
muscular, también contribuyen al éxito en estas pruebas
de resistencia, velocidad y fuerza. El éxito deportivo es
un complemento de varios factores, entre los cuales se ubica, en
un plano importante, el tipo de fibras musculares que posea el deportista.
En
esta medida, el deportista podrá, a través del entrenamiento,
desarrollar el máximo potencial del tipo de fibra muscular
predominante que posea; pero no podrá cambiar fibras lentas
por rápidas o viceversa.
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