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¿Qué
es el Stretching?
Por la Prof. Diana
Bustamante
Es una disciplina que considera
el cuerpo y la mente en armonía. Utiliza técnicas de estiramiento,
relajación, respiración, movilidad, tracciones y soltura.
Es una necesidad del público de hoy en día, estresado, contracturado,
nervioso.
¿Porque funciona
tan bien este programa?
Porque considera las necesidades
primarias de la persona. Alivia dolores musculares y articulares, mejora
la postura, estimula la conciencia corporal, y mejora la movilidad. El
entrenamiento de la flexibilidad está ampliamente aceptado como
un método para mejorar el rendimiento, prevenir lesiones y proveer
relajación mental.
Por otro lado, es una actividad placentera que nos deja una sensación
de bienestar después de haberla realizado.
Cualquier persona puede participar de la clase, desde el ama de casa y
la persona sedentaria hasta el deportista de alto rendimiento. Hombres,
mujeres, adolescentes, adultos o mayores. Incluso mujeres embarazadas,
con ciertas precauciones.
El entorno de la clase es tranquilo, promoviendo la relajación.
Se utiliza música lenta y sonidos de la naturaleza. El trabajo
es muy específico y es por eso que es tan efectivo. Se han reportado
casos de alumnos con rectificaciones cervicales recuperadas luego de 2
ó 3 meses de tomar clases. Las rectificaciones cervicales son muy
comunes en las personas sedentarias, con mala postura o altos niveles
de stress. Provocan mareos, nauseas, malestar y en muchas ocasiones deben
ser medicadas. La recuperación en estos casos se debe al trabajo
de movilidad, estiramiento y fortalecimiento que se realiza.
Las lumbalgias son la segunda razón de ausentismo laboral, después
del resfrío. La prevención y recuperación son fundamentales
para evitar males mayores. A través de este tipo de trabajo, los
dolores de espalda y cintura de origen funcional desaparecen, gracias
al trabajo de movilidad y fortalecimiento de la columna vertebral.
El stress, el mal del siglo, se combate eficazmente gracias a los trabajos
de concentración y relajación.
La recuperación de la flexibilidad es asombrosa, aún en
casos de personas con movilidad reducida, ya sea por la edad o por algún
accidente.
El trabajo es muy variado.
Se utilizan elementos como sogas, cintas, barras, steps, colchonetas,
pelotas, bastones y también es muy común el trabajo con
compañeros. El estiramiento pasivo se realiza generalmente con
la ayuda de una toalla, soga, apoyo o un compañero que sostenga
la posición de estiramiento.
El estiramiento estático o tipo yoga es el más utilizado
por ser la forma más segura y fácil de estirar. En esta
técnica se estira un músculo en forma gradual, lenta y controladamente,
hasta el punto límite y se sostiene la posición por un período
que puede variar entre 15 y 60 segundos.
Las técnicas siguen evolucionando pero lo primordial es el diseño
de un programa de entrenamiento de la flexibilidad adecuado, seguro y
efectivo.
Algunas sugerencias son:
1. Concentrarse en el estiramiento de los grupos musculares mayores.
2. Tener en cuenta la técnica de los ejercicios.
3. Diseñar un programa que evalúe y mejore las debilidades
de flexibilidad de la persona.
4. Realizar ejercicios de flexibilidad por lo menos 3 veces a la
semana.
5. Entrar en calor adecuadamente antes de la sesión para
elevar la temperatura corporal y lograr así estirar más
confortablemente.
6. Estirar suavemente después de cada sesión de entrenamiento
intenso.
7. Asegurarse de estirar en igual grado los músculos opuestos,
salvo casos de acortamiento específico.
8. Mantener las posiciones de estiramiento entre 15 y 60 segundos.
Investigaciones recientes sugieren que 4 series de entre 15 y 20 segundos
por estiramiento redundará en resultados óptimos.
9. Estirar al límite del movimiento, no al punto del dolor
extremo. Relajar el músculo antes de estirarlo y recordar que las
ganancias en flexibilidad llevan tiempo. Se debe ser paciente y persistente.
Algunos ejercicios:
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