Beneficios de Consumir Pescado

Su aporte de ácidos Omega 3 y 6 reduce trastornos vasculares El pescado es uno de los alimentos más sanos que hay en el mundo, además de que es una fuente rica en elementos que ayudan a mejorar la salud. En los años 70 se puso de moda a raiz de un hecho insólito: la baja cantidad de muertes por ataques al corazón entre los esquimales. Esto porque en el mundo entero el número de fallecimientos por accidentes cardiovasculares iba al alza, producto entre otras cosas de la acumulación de lípidos en la sangre, es decir, colesterol y triglicéridos.

Testimonios e investigaciones médicas han determinado que el pescado y sus aceites ayudan a prevenir o disminuir el proceso aterosclerótico. Esto quiere decir que ayudan a evitar complicaciones asociadas a este padecimiento, como infarto al miocardio, angina, falla congestiva del corazón, arritmias, embolias y enfermedad vascular periférica. Hay una razón de fondo: los aceites de pescado ayudan a mantener una buena elasticidad de las paredes arteriales, a prevenir la coagulación y a la formación de trombos, además de mantener la presión arterial óptima.

Riqueza nutrimental. Algunos peces son ricos en ácidos Omega-3 y Omega-6, ambos reconocidos como componentes estructurales de las membranas celulares, así como precursores de ciertas hormonas, que juegan un papel especial en numerosos procesos biológicos. Al popularizarse los efectos positivos de los ácidos grasos poliinsaturados, llamados PUFA, los científicos informaron que son nutrimientos esenciales, por lo que deben obtenerse de los alimentos y se sugiere que haya un equilibrio orgánico entre los Omega-3 y los Omega-6.

Proporción adecuada. Desde esta década se ha observado que la dieta de Occidente es mucho más rica en Omega-6 y que se pierde la proporción 1-1 con los Omega-3 recomendada para un buen funcionamiento de los procesos fisiológicos en que se requiere de PUFA. Los expertos insisten en que es bueno el equilibrio, y llaman la atención respecto de que en los últimos años se han relacionado a los ácidos grasos Omega-6 con procesos de inflamación y formación de trombos, por eso se deben combinar con Omega-3, que son anticoagulantes.

Los peces que contienen ácidos grasos Omega-3 son los de agua frías o profundas. Peces entre las especies anteriores se puede mencionar al atún, caballa, sardina, salmón y trucha. Mariscos también ellos contienen Omega-3 y entre los que más tienen se puede destacar a mejillones y ostras.

Omega 6. Se derivan del ácido linoléico y está en aceites refinados de algunas semillas, como la de girasol o de maíz. Lo realmente importante es que la dieta tenga cantidades equilibradas de ambos tipos de ácidos grasos, que en el organismo compiten por las mismas enzimas. Un mal balance entre ellos puede favorecer los procesos inflamatorios.

El consumo de ácidos Omega-3, contenidos en peces y Omega 6, en las semillas, previene los males relacionados con triglicéridos y colesterol.