PÉRDIDA DE PESO EN DEPORTISTAS

por MARCELA VAISBERG

Generalmente el deportista de disciplinas de larga duración no acostumbra tener problemas con el peso, pues una vez que lleva una alimentación equilibrada y se halla en época de competición y entrenamientos intensos, se mantiene en un peso más o menos estacionario. Lo mismo sucede generalmente con deportes de fuerza y velocidad.

A menudo puede plantearse el problema de deportistas de alta competición que pasan por una fase de descanso activo, es decir, la reducción de la intensidad y duración de los entrenamientos y manteniendo el mismo número de calorías, ganan peso.

Es importante saber que el criterio más adecuado de momento para determinar si un deportista debe o no perder peso es el de establecer por diversos métodos el porcentaje de su grasa corporal. Ello se basa prácticamente en la determinación de la composición corporal.

La masa corporal total está integrada por la masa grasa y la masa exenta de grasa. La masa grasa corresponde al tejido adiposo, mientras que la masa exenta de grasa incluye la masa muscular, el agua corporal total, la masa ósea y otros tejidos.

Una pérdida de elementos del compartimiento óseo, puede ser catastrófica en el sentido de producir una descalcificación de los huesos y aumentar la frecuencia de fracturas por estrés. Una pérdida del compartimiento acuoso puede conducir a una deshidratación crónica con disminución del rendimiento muscular, con roturas y lesiones tendinosas y musculares. Obviamente la pérdida de la masa muscular no es deseable. El compartimiento con que se puede jugar para perder el peso excesivo, es el compartimiento graso. Para ello es necesario conocer qué cantidad o porcentaje del peso corporal es grasa y establecer la dieta oportuna para perder la cantidad adecuada y mantener el porcentaje según las necesidades del deporte en cuestión.

En la actualidad existen numerosas técnicas para la determinación de la composición corporal con cierta exactitud, de aquí que los métodos basados en las tablas de talla y peso hayan quedado algo invalidadas, sobre todo, en el deportista, para determinar el grado de sobrepeso u obesidad.

La medida del compartimiento graso se puede realizar mediante la técnica del pliegue de la piel con un "caliper". Ello se fundamenta en que el 50% de grasa se halla en el espacio subcutáneo, pero está influida por una seria de factores variables: sexo, herencia, raza, edad, etc. más recientemente se está utilizando el método de la impedancia bioeléctrica.

Los cambios de peso no siempre reflejan cambios en la composición corporal. Se ha visto que las pérdidas de peso en corto espacio de tiempo son debidas a agua, grasa, proteínas y glucógeno. Con varias semanas de ayuno o dieta de bajo contenido calórico, se pueden producir pérdidas sustanciales de glucógeno hepático y muscular y de proteínas totales.

La mayoría de los deportistas practican la pérdida rápida de peso en períodos cortos de tiempo, lo cual se reduce la pérdida de grasa y produce grandes pérdidas de agua y proteínas. Si la disminución de peso se hace más lentamente y con menos intensidad, planeando cuidadosamente la dieta, se reduce notablemente la pérdida de proteínas y aumenta la pérdida de grasas.

La pérdida de peso en personas obesas mediante dieta solamente, puede producir una pérdida importante de masa corporal magra, a veces incluso a niveles peligrosos, mientras que la dieta combinada con ejercicio reduce la pérdida de tejido magro y aumenta la de grasa.

El peso corporal viene representado por dos componentes, la grasa y los tejidos carentes de grasa. Sobre esta base se considera:

1. El ayuno prolongado y las dietas muy restrictivas en la ingestión de calorías son científicamente indeseables y pueden ser peligrosas.

2. El ayuno y las dietas restrictivas resultan en una pérdida de gran cantidad de agua, electrolitos, minerales, depósitos de glucógeno y otros tejidos libres de grasa (incluyendo proteínas) con solo una pequeña cantidad de grasa.

3. Una restricción calórica moderada (500 a 1000 Kcal. menos de la dieta habitual) produce una pérdida pequeña de agua, electrolitos, minerales y probablemente no producen deficiencias nutritivas importantes.

4. El ejercicio dinámico de grandes masas musculares ayuda a mantener el tejido libre de grasa así como la masa muscular y la densidad ósea, y produce una pérdida de peso. La pérdida de peso producida por el aumento del gasto energético (ejercicio), es básicamente en forma de grasa.

5. Una dieta sana con una ligera restricción calórica junto con el ejercicio físico y con la modificación de algunos hábitos alimentarios es lo más recomendable para una pérdida de peso. La tasa de pérdida de peso no será superior a 1 kilo por semana.

6. Para mantener el peso y los niveles de grasa corporal es necesario mantener estos hábitos alimenticios y una actividad física regular.

Las dietas inadecuadas son aquellas que no son sanas bajo el punto de vista nutritivo, que resultan en grandes pérdidas de tejido exento de grasa, que pueden producir complicaciones médicas graves y que no pueden ser mantenidas durante tiempo.

La experiencia de los años nos ha demostrado que el deportista en nuestro país se halla sometido a factores negativos en cuanto a hábitos alimentarios. Ellos contribuyen a una alimentación inadecuada con numerosas deficiencias nutritivas que pueden repercutir en su salud y en el rendimiento deportivo.

Los deportistas mientras se hallan en los años de competición mantienen un gran gasto energético, lo cual compensa la elevada ingestión de calorías; sin embargo, cuando dejan el deporte a menudo aumentan de peso entrando en una situación de riesgo importante.

La nutrición es una especialidad médica relativamente nueva, pero posee ya un cuerpo de información importante. La aplicación de la tecnología moderna en esta ciencia es de gran ayuda para valorar en cada caso las deficiencias o desviaciones de un tipo de alimentación y, por tanto, poder corregirlas adecuadamente. Ello requiere, sin embargo, una especialización que esté familiarizada con el tipo de deporte y con las necesidades nutritivas del mismo. Solo así se puede velar por la salud de los deportistas y por el rendimiento de los mismos en las diversas disciplinas deportivas.